domingo, 20 de enero de 2013

Tu terriotorio

Hay gente llena de negatividad
Hay gente invasora
Trantan de invadir tu mente
Trantan de invadir tu cuerpo
Tratan de invadir tus emociones
Tratan de invadir tu sexo
Hay gente tóxica
Mala gente...
Chupan energía de ti
Te provocan
Te rechaan
Te manipulan
Tratan de controlarte
Te menosprecian
Te insultan
Te agreden

Recuerda...
No le debes nada a nadie
No te dejes desviar...

No pierdas tu centro
Y recuerda....
Un hombre es su terrotorio.
No te dejes invadir...

No eres esclavo de nadie...


MARAVILLOSO MILL




 De todos los trabajos que he realizado Mill es mi preferido. Es el que mas me ha asombrado por su filosofía tan nítida. Lejos de perderse en términos obtusos y aburrido, lejos de buscar un medio de vida o una ética deontológica. John Stuart Mill desarrolla una ética donde el medio es el fin en sí. Al contrario que otros, es extremadamente simple, y por tanto peculiar. No por parecer simples sus argumentos dejan de ser brillantes. Lo que ocurre es que Mill afirma sus verdades y después las pule con maestría. Él no va cada vez a más. Simplemente trata de quitar paja al asunto este de vivir. Con una simple ecuación resuelve todo el tinglado que supone desarrollar una ética para vivir. Su filosofía es simple. Es dinámica y se mueve. Es cambiante y viva No está sujeta a reglas y deja libertad total en el individuo. Además, hace participe a este en el desarrollo, maximizando su libertad, la búsqueda de su felicidad, y ofreciendo la posibilidad de desarrollar todo su potencial que como humano tiene. Todo esto sin dejar de lado el compromiso que tenemos unos con otros por el mero hecho de vivir juntos. Si vivimos juntos, todos nos influimos; por lo tanto, si garantizas el bien ajeno, garantizas el propio. Luego, ¡suma felicidad para ser feliz!

Sus críticos no entienden la parte espiritual de Mill, por eso hacen toda clase de artimañas para buscarle fallos a su filosofía. La estructura de Mill parece estar inacabada. Al entender su propuesta, se abren infinitas posibilidades. Apetece vivir según ese criterio. No te sientes cargado, pero si motivado. Otros, sin embargo, desarrollan estructuras que tienen un principio y un final, una causa y un efecto. Algo empezado y acabado. Algo bonito pero muerto.

Por último, que mejor formas para esclarecer la esencia de la filosofía de Mill que con una de sus más famosas frases:

¡Cuánto que gozar en un mundo donde hay tanto que transformar, reformar, tantas injusticias que suprimir, tanto sufrimiento que eliminar, tanta belleza que construir!

Vamos, yo creo que no se puede decir más y mejor...
No existe una mejor prueba del progreso de una civilización que la del progreso de la cooperación.”
John Stuart Mill

INENTENDIBLE KANT




Desde mi punto de vista Kant empezó tratando de dar respuesta a la pregunta cómo vivir bien. Él trató de buscar su respuesta en métodos de conducta y normas morales. Todos lo hacemos al fin y al cabo. De todas formas, la mayor parte de las personas cambiamos de filosofía o de ética como de peinado. El caso es que Kant no conseguía encontrar un modo de vida correcto sin sacrificar la libertad que él relacionaba con voluntad y autonomía. En su desesperado intento de reconciliar la libertad y la moralidad, estableció como único requisito la buena voluntad. Simple ¿no?, sólo aparentemente. Por que además tenemos que tener en cuenta que nuestra buena voluntad define nuestro deber, que además debe ser sin propósito, solo respetando un principio o una máxima a la que aspiramos. Aspiramos a lo que aspiremos ha de estar fundamentado en la razón clara y libre de influencias. Pero entonces: la razón práctica y la buena voluntad determina nuestro deber, nuestro deber determina nuestra conducta, y nuestra conducta está basada en nuestra máxima o principios a los que aspiramos, que vendrán definidos por, de nuevo, la razón práctica. Esto es la pescadilla que se muerde la cola. Kant tiene un inexplicable deseo de individualidad, autonomía, libertad y no influencia. Siento que su ética no explica nada. Parece que su filosofía nunca termina de arrancar. Mi impresión es que en su intento de definir una ética que orientara, se lió al principio, y ya se quedó allí. Hecho un lío. Un lío creado “a priori” de cualquier otra cosa.

Para empezar, no me parece útil la razón práctica. Pues es imposible desentenderse de las emociones o de cualquier otra influencia externa. Para mí lo bueno es lo que nos permite adaptarnos al medio que elegimos o nos ha tocado vivir. Y el medio nos influencia, luego nosotros influenciamos al medio. Luego debemos de dejarnos influenciar para decidir. No se puede decidir sin tener en cuenta el contexto, no se puede decidir sin tener en cuenta como nos sentimos y no se puede decidir sin tener en cuenta las circunstancias. Tener una máxima es estar ciego al entorno. Una conducta decidida a priori según una máxima auto-impuesta no me parece inteligente, por que no me parece inteligente imponerse una autodisciplina y no fijarse en las consecuencias de nuestros actos. A veces lo bueno es malo, y lo malo resulta ser bueno. Todo nos influye, luego nuestras decisiones influyen a todo. Pero Kant no quiere pertenecer a este mundo. El sólo vive para su máxima. Y eso, para mi, es arduo y muy difícil.

"Dormía y soñé que la vida era belleza; desperté y advertí que es deber."
Immanuel Kant

EL VIRTUOSO ARISTÓTELES




Resulta difícil valorar de forma crítica a Aristóteles. Su ética es perfecta, demasiado perfecta quizás. No deja lugar a los fallos y es capaz de nombrar todos los procesos, actividades intelectivas o conductas que tienen lugar en un ser humano. Sus conceptos encajan unos con otros como si fuera un puzzle. Describe toda su filosofía con aplastante lógica y apenas deja espacio para excepciones. Su método es casi matemático. Busca la felicidad a través del desarrollo y la práctica de la virtud en su justo término medio l, de forma que no se convierta en vicio. Propone una filosofía viva. Aristóteles se aleja de los demás eruditos precisamente por eso. El ha desarrollado una teoría práctica y racional de la vida, para alcanzar, ni más ni menos, que la felicidad. La filosofía de Aristóteles es la filosofía de la razón, alzándose ésta como el timón que marca su rumbo.

Es posible que lo único que tenga que criticarle sea la excesiva estructuración de sus ideas. Tantos conceptos y tantos requisitos quizá sean útiles para conseguir vivir en equilibrio o para vivir de forma “perfecta”. De algún modo se percibe la intención de no permitirse el más mínimo fallo en su modo de vivir. Sin embargo, dudo que alguien alcanzase la felicidad a través del ejercicio de su filosofía, por más virtudes que se tengan. La felicidad en si me parece algo más sencillo y simple que toda su jerga intelectual. Me refiero a la felicidad del niño, a su naturalidad y su alegría constante.
Desde mi punto de vista a Aristóteles le faltaba espontaneidad.



Es cierto que la consecución de la felicidad va acompañada de la sabiduría. Pero estoy convencido que hasta el más vicioso, el más alocado y el más insensato de los hombres poseerá cierto grado de sabiduría (y, por tanto, felicidad) al llegar a la vejez. Desde mi punto de vista es la experiencia lo que otorga la sabiduría. De todas formas, no niego que disciplinarse en el desarrollo de las virtudes proporciones cierta sensación de paz, cordura , estabilidad y armonía.

Según Aristóteles, a través del arte no se alcanza la sabiduría. En esto no estoy de acuerdo. Desde mi punto de vista, Aristóteles es demasiado introspectivo, demasiado reflexivo e intelectual. Dice que la sabiduría no es demostrable y esto me deja con un gran vacío en cuanto a al verdadero significado de este término. Ya he dicho que la sabiduría es, para mí, fruto de la experiencia. Aristóteles depende demasiado de sí mismo para alcanzar la sabiduría. Opino que el fruto de la experiencia, o más bien, el propio proceso de desatar nuestras capacidades creativas ( en el sentido artístico), nos regala cierto nivel autoconomiento, lo cual no deja de ser sabiduría.

Me ha sorprendido leer términos como “recta razón” o “ término medio” como forma de no salirnos de lo virtuoso con el fin de alcanzar el bien supremo. Digo que me ha sorprendido pues se asemeja mucho a términos orientales utilizados por el budismo. Siendo el objetivo último de éste llegar a la iluminación (¿bien supremo?). Me parece una casualidad curiosa.

Cada vez más en occidente está de moda la filosofía oriental. A la gente le llama mucho la atención. Para mí su filosofía y Aristóteles se parecen mucho. Por lo tanto, pienso que la filosofía aristotélica influirá cada vez más en nuestra sociedad. Y creo que influirá mucho en la filosofía y la conformación ética del futuro.

Por último, leer a Aristóteles, o estudiarlo a través de las fuentes que he podido, ha conseguido que reorganizara mi cabeza. Su capacidad para definir cada aspecto del alma o mente humana con total sentido y coherencia, ha conseguido que todo el caos de ideas que tenía en la cabeza, hayan sido ordenadas, etiquetadas y clasificadas de una manera que se agradece...la verdad.

Como la vida es al cuerpo, la razón es al espíritu”
Aristóteles



sábado, 10 de octubre de 2009

Tu Libertad


Tu libertad existe en cada momento….

Lo que quiere decir que “sin perder de vista la importancia relativa de las cosas, que la alegría de vivir sea tu principal criterio.”

Lo importante no es ser libre, sino estar liberado de…

Nos liberamos de…..dándonos cuenta de que estamos apresados por……

Y una vez liberados….podemos actuar libremente….

La libertad es una simple toma de conciencia de que ya eres libre…

Tus apegos, tus miedos….son tus barrotes.

Libertad es salud, amor, alegría….

Y ya eres libre para tomar cualquier tipo de decisión o responsabilidad

Que no te de miedo planificar u ordenar tu futuro, pues sabes que nada es definitivo que siempre puedes volver a elegir.

Tener un proyecto te ayuda a caminar con enfoque. Y no ser un producto de la inercia. Solo los peces muertos, siguen la corriente….

Y serás libre…incluso para identificarte con cosas.

Pues si la identificación es consciente, tú no te pierdes. Tú eliges. Tú estás.

Tú tomas la responsabilidad. Tomar las riendas de tu vida es ser libre.

Por eso ser libre es simplemente saber que siempre tienes la libertad de elegir

Primero se libre de…..para después ser libre para….

domingo, 17 de mayo de 2009

Una mariconadita...


En el ahora puedo ver lo que sientes..
En el silencio puedo escuchar lo que piensas
En el espacio puedo notar lo que quieres

Nos miramos,
nos sentimos,

nos escuchamos,
nos pensamos,
nos notamos,

nos queremos...

sábado, 9 de mayo de 2009

Yo no perdí la feeee....


Últimamente he estado pensando mucho en la fe. He llegado a la conclusión de que esa palabra está sujeta a miles y erróneas interpretaciones. Gracias a la Iglesia y sus dictémenes la fe ha quedado enmarcada en un contexto religioso bastante repulsivo.

Sin embargo, la espiritualidad y la Iglesia son cosas diferentes....
Me he dado cuenta de que tener fe es tener confianza en la existencia...Existe la posibilidad de creer o confiar sin motivos ni garantías.

Existe una falsa fe basada en el miedo. Esta fe condicionante es usada como una promesa de salvación. Está impuesta como remedio para la supuesta "amenaza" que es la vida. Pero la vida no es una amenaza, la vida es bella y la naturaleza también. No somos prisioneros ni víctimas. Somos libres...pero tenemos una libertad oculta bajo una falsa amenaza, lo cual nos provoca que vivamos con miedo e inseguros.

La fe verdadera no es más que una entrega consciente a la vida...Sabiendo que la vida nos pone pruebas para que maduremos y evolucionemos....La fe es tan necesaria que resulta increíble que la gente no tenga. Lo que la fe consigue es que nos abramos a la posibilidad. Permite que tengamos fuerzas para continuar. Normalmente pasamos nuestra vida tratando de arreglarla...Nos regocijamos en nuestros problemas, interferimos en el curso natural de las cosas, luchamos y luchamos por mejorar y nos vemos como individuos aislados con una constante sensación de insatisfacción o de que algo no va bien del todo...La falta de fe nos cierra. La libertad mal entendida nos abosorbe en ideales y nos hace complejos. Vivimos llenos de deseos. Elejimos mil cosas, desdeañamos otras dos mil. Juzgamos e intrepretamos todo según los dictámenes de nuestro ego. Nos creemos libres por tener ideas liberales...Nos creemos libres porque nos dan opciones. Pero la libertad verdadera es la libertad del ego. Es una sensación más que un acto.

Es necesario tener fe porque la fe, como ya he dicho, te abre a la posibilidad, te empuja hacia la vida a pesar de todo. La fe lo puede todo. Es similar a la fuerza que hace que una semilla empuje la tierra buscándo existir para más tarde abrirse a la existencia como flor. Estas son las dos dimensiones de la fe: empuje y apertura. Sólo si estás abierto puede entrar algo nuevo. Con la confianza o la fe favoreces que tu espíritu se sienta libre sin motivo ni causa. Confía en la vida, y desházte de opiniones!!

En este post hablo de la importancia de nuestras creencias. Las creencias positivas activan tu imaginación. Empiezas a pensar en posibilidades. En que es posible que ciertas cosas sucedan. Te permites creer en la posibilidad. Como ya sabes, imaginar es crear. Es curioso que creer y crear se diferencien por tan poco.

Ten fe en la vida, en que mejorarás, en que encotrarás lo que necesitas, en que sabrás responder.
Como dijo Bruce Lee " No busques, permite que suceda ".

A pesar de todo, estás vivo, la vida quieres que continúes aunque maltrates a tu cuerpo y a tu mente....Cuando la vida confía en ti....lo absurdo es no tener fe. Naciste con fe, con confianza en ti mismo y en tus posibilidades. ¿Quién te la ha quitado?